jue, 6-04@01:18
Crónica de un domingo negro
Cerré la visera mientras aceleraba en el desvío que
salía a la izquierda del Stop. La carretera empezaba
curveada desde bien pronto, y aunque más estrecha, no
tenía apenas tráfico.
"Si sigo igual que el resto del día va a ser muy divertido"
me decía mientras la gata iba subiendo, despacio en
comparación con los cazas imperiales, de vueltas. "Un poco
más de bajada y empezará lo bueno, la subida al
puerto de Mijares. Dicen que allí arriba aún quedan
restos de una calzada romana donde hace milenios ya sablaban en los
peajes"
Aprovecho una pequeña cuesta abajo para adelantar
limpiamente al único coche que veo y sigo flotando entre las
curvas, constantes. Izquierda, derecha, izquierda, derecha... Me
llena, todas salen bien y voy probando a descolgar ligeramente para
no forzar tanto al tumbar. Noto si tumbo demasiado que los tacos no
son muy buenos para rodar en carretera, porque a 90 kmh y tumbado
al límite el culo de la gata se menea más de la
cuenta.
El aire silba a mi alrededor mientras enlazo 3 curvas seguidas, y
veo que todas son más o menos iguales. Me cuelo un
pelín en una a izquierdas ciega, aquí tenemos
montaña a la derecha y terraplén a la izquierda, pero
basta con soltar el puño y tirar hacia la derecha para
conseguir que la gata recupere el rumbo sin más percance.
Qué placer.
Miro atrás y veo al compi Trojan siguiéndome cerquita
y exagerando un poco más las curvas para tumbar más,
debe ser un gustazo tumbar esa bicha...
Ante mi aparecen tres curvas enlazadas de visibilidad perfecta,
derecha-izquierda-derecha, que me aventuro a hacer recto ya que veo
que no viene nadie. "Serás mamonazo, estas cosas no se
hacen" me grito a mi mismo mientras me acerco a la próxima,
de derechas, bastante ciega. Reduzco a cuarta, 80, empiezo a
tumbar, suelto puño, 70, encaro el vértice...
PERO QUÉ COÑ... ME CAGO EN LA PUTA
El vértice de la curva da paso al salir de la ceguera a una
visión horrible. Ahí delante la curva se retuerce
sobre sí misma haciendo una esquina de 90º a la
derecha, una curva de 40 y gracias, más ciega que la
anterior. Delante un murete, tal vez mojones, de piedra y
hormigón.
Estoy vendido, ya puedo yo tirar y tumbar todo lo que quiera, por
ahí no entro ni jarto de vino. No hay tiempo de pensar. En
mi mente está terminando la palabra "COÑO" cuando
intento frenar sin hacer el trompo del siglo. Enderezo un poco para
no cruzarme y freno con decisión pero con tacto...
ojalá fuera una BMW K1000 con ABS...
La rueda de atrás empieza a patinar y tengo que
contravolantear para no dar un latigazo. Frenate ya, por Dios,
¡¡PARA!! Estoy en mitad del carril contrario, menos mal
que no viene nadie de frente... Maldita curva, me he colado del
todo... se me acaba la calzada, mierda, corazón hijoputa no
te salgas ahora por la boca...
Intento desesperado dar un poco más de freno pero es tarde,
está todo el pescao vendido y sólo empeoro las cosas
cruzando un poco más la rueda trasera. No voy a poder
controlarlo y todavía no ha terminado la palabra
"COÑO" de formarse en mi cabeza.
¿Cuánto hace que ví salir de la ceguera esa
curva asesina? No sé, quizá media centésima.
Parece mentira lo rápido que se puede llegar a pensar con un
buen bombazo de adrenalina...
¡PUM!
...
Silencio.
...
La delantera. ¿Ha sido la rueda delantera? Sí, creo
que sí. Me parece que en guardarraíl. Pues ha sonado
como una explosión. Qué curioso, nunca creí
que de cerca sonara así. Uno espera un ruido
metálico...
Estoy volando. Aún guardo -más o menos- la postura de
la moto, pero la moto ya no está debajo de mí.
Estoy volando. Silencio. Mi cuerpo se ha alineado con el ras de
suelo en el aire, pero sin perder la forma de la montura.
¿Puede desaparecer una moto de debajo tuyo como por arte de
magia?
Estoy volando, sí. ¿Dónde está el
suelo? Ladeo la cabeza y lo veo abajo, lejos, muy lejos... un
terraplén, cada metro que avanzo el suelo está
más lejos.
Ya está. Así se termina. Siempre te preguntas
¿cómo será mi muerte? pero nunca crees que
llegará. Pero no cuela, esta vez la tengo ahí abajo.
La gravedad es irrefutable, al menos sin motor ni
paracaídas, cosas ambas de las que carezco.
Se acabó. Esta no la cuento. Sigo pensando pero mi cuerpo
aún está en el mismo sitio donde miré al suelo
y las rocas lejanas se me antojaron dientes dispuestos para el
mordisco fatal.
Cómo quisiera ver a Mamen. Qué pena me dá que
la última vez que hablamos fue en el plan que fué.
¿Podré verla después? Joder, cómo la
quiero, después de todo. Adiós, alma gemela.
Ojalá hubieras aceptado venirte a comer conmigo a
Ávila hoy, habríamos venido en coche...
Pero me he venido en moto. Tanto me han gustado y tan poco tiempo
la he disfrutado. Al menos he conocido gente estupenda. El pobre
Trojan tiene que estar viéndome ahora, gritando impotente...
el resto del foro lanzará V'sss al cielo y al foro en mi
memoria...
Y toda la peña del curso de Monitor de Tiempo Libre... al
final no hice las prácticas...
Todo, toda mi vida en absoluto, pasa por mis ojos, o mejor dicho,
por mi cabeza. Tenían razón los que decían eso
acerca de la muerte...
...
Abro un ojo. Veo el cielo entre las ramas de un árbol. Es un
pino. Creo. Qué mareo. Nos hemos debido de quedar dormidos
el Trojan y yo, a este paso llegaremos de noche a Madrid.
Estoy cuesta abajo con la cabeza por debajo de los pies, a
quién se le ocurre tumbarse así. Sin duda por eso
tengo este mareo. Me levanto y veo el casco cayendo al suelo. Tal
vez estaba ahí ya. ¿Y la visera? ¿Dónde
se me habrá caído?
Subo apenas 3 o 4 metros y me recuesto esta vez con la cabeza por
encima y dejando que el sol de la tarde me de en la cara. Oigo un
ruido contínuo, como un claxon. Mi moto, debe ser mi moto.
Joder, ¿qué ha pasado aquí? Cómo me
duele la mano izquierda...
De repente está Trojan hablándome al lado,
está muy preocupado. También hay más gente, a
la que no conozco. Ese tiene pinta de motero. Y ese de picoleto.
Creo que no nos habíamos dormido... me parece que ya
sé lo que ha pasado...
Todos me miran preocupados. "Tranquilo chaval, ya vienen a por
tí" A lo lejos oigo una sirena de ambulancia.
¿Tranquilo? Estoy genial, señor agente. Empiezo a
sonreir...
Aparecen dos chicas que no estaban antes, con pinta de
médicos... Me tocan por todos lados y una con acento balear
me quiere cortar la chupa de cuero. -"Por favor, la chupa no, que
es un regalo" - "¡Joder con los putos moteros siempre igual,
sólo les preocupa su chupa y su moto!" - "A ver, es que para
precuparse por mí ya habéis venido vosotros,
¿no?". El picoleto me rie la gracia y dice que si tengo buen
humor es buena señal. ¿Buen humor? Tronco...
¡¡¡ESTOY VIVO!!! ¿Aún no lo
comprendes? Vivo, y además he andado yo sólo...
estaba muerto hace un ratito y resulta que sólo me duele la
mano... ¿Qué humor quieres que tenga?
Me sacan la chupa sin cortarla. Voy gritando a Trojan dónde
están mis papeles de la moto. Voy respondiendo a todo lo que
me dicen los médicos mientras me van quitando ropa y
poniendo cosas. Me suben a una camilla, a una ambulancia, con un
collarín horrible.
Llego al hospital. No se me cae la sonrisa de la boca. Me empiezan
a hacer placas y pruebas. Pido a una enfermera que me coloque el
móvil en el oído y marque para avisar a familiares...
gracias Trojan por meterme el móvil en el bolsillo cuando me
subían a la ambulancia. Gracias por demasiadas cosas
tronco.
Pido que marquen. Mamen. Hola niña... ¿sabes
qué?
Empiezo a llorar. Estoy vivo...
-kali dixit, kali drinkit- |
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