Sentimientos
Creo que las personas nos regimos por dos principios: La Razones y
los Sentimientos. Descontando, claro, aquellos que se rigen por
órdenes ajenas, también llamado acertadamente
"sinrazón". Pero esa es otra historia.
En la vida siempre tratamos de encontrarle una razón a todo,
perseguimos razonar las cosas que nos rodean para así poder
comprenderlas y de esa forma poder interactuar, convivir con ellas.
Desde el inicio de la humanidad siempre hemos ido detrás de
la comprensión y del razonamiento, buscando el origen de
todo y la explicación de por qué cada cosa es como
es.
Cuando alcanzamos esa comprensión, la Razón, todo
queda en orden. Las cosas funcionan. Un tren de Metro se mueve cada
mañana llevándonos al curro porque alguien
encontró la Razón de cómo funcionan muchas
cosas para ser capaces de hacer un tren que vaya por debajo del
suelo. Y todo está en orden.
Pero nuestra naturaleza es esencialmente caótica. El
universo se mueve sólo por el caos. Imagina por un instante
una balsa de agua. Tiene una tendencia, como todo, a alcanzar un
estado de orden, en que cada molécula de agua se va
deteniendo. La razón es sencillamente, que en ausencia de
movimiento, el agua tiende a detenerse. Detenerse, o estancarse. Ya
empieza a sonar mal.
Imagina ahora esa balsa de agua, durante un tiempo prudencial, en
absoluta quietud. En absoluto orden. Efectivamente, el agua termina
pudriéndose y todo lo que allí haya vivo,
muere.
La vida, en cambio, se genera a partir del caos. A partir de
movimientos imprevisibles, de cosas que no respondan a la
Razón. Cuando esa misma balsa se mueve perdiendo parte de su
contenido, recibiendo arena, hojas del exterior, el agua se
oxigena, y dentro de ella vuelve a haber vida.
Según las teorías cósmicas, el universo se
crea a partir de un momento de caos, una explosión que
destruye el orden de las cosas, y genera algo tan grandioso que
escapa a toda razón.
En los humanos, todo es igual. Sólo que a ese caos, esa
esencia de desorden, de improvisación, de no saber por
qué las cosas son como son, lo llamamos Sentimientos.
Los Sentimientos son impredecibles, inexplicables, y cuando alguien
se empeña en explicarlos y razonarlos, puede suceder dos
cosas:
Que le encontremos una explicación
En cuyo caso, sencillamente, no era tal
sentimiento
O que no podamos explicarlo
Que es donde la mayoría pierde gran parte
de su vida intentando explicárselo