jue, 4-01@04:44
Últimos pasos
Ya está, todo está lanzado de una vez.
Ha sido mucho tiempo pensando en ello, dando más vueltas de
lo necesario, y decidiendo al final por lo que mi alma
necesita.
Hoy he hablado con mi jefe para informarle de que me voy. Dejo la
empresa, dejo mi casa, dejo mi ciudad y mi familia, mis amigos, lo
que ha sido siempre mi vida hasta ahora.
Lo dejo por la llamada del cambio, del movimiento que oxigena el
universo, por el caos que engendra la propia vida, por la necesidad
de cambiar, de moverme en extremos tal vez radicales, pero
necesarios en cualquier caso.
Mucha gente no comprenderá al menos durante mucho tiempo el
motivo de este giro repentino. Tal vez algunos lo entiendan mal,
pensando que viene a cuento de intenciones o de sentimientos que no
son los "culpables" (entrecomillo ya que me parece absurdo hablar
de culpabilidad).
Pero el verdadero hecho es tan sencillo como que mi alma me empuja
a moverme, a desafiar toda lógica y orden, a dar un salto al
vacío ahora que aún estoy a tiempo de aprovechar
muchas cosas de mi vida, antes de ambueblar mi cabeza y asentarme
(¿estancarme?) en un lugar, en un modelo de vida que no he
elegido, y que además de haberme sido impuesto, ni siquiera
soy capaz de aceptar.
Tal vez deje de lado muchas oportunidades que, no puedo negarlo,
parecen muy buenas. Pero no quiero pasar el resto de mi vida
pensando qué habría sido de mí si no hubiera
dejado pasar este tren que ahora parte de mi estación con un
rumbo incierto. Sé muy bien que nunca podría
perdonarmelo y que terminaría cargando sobre los
demás la responsabilidaad de eludir esta
decisión.
Mi camino se aleja de razones, de lógicas y de
estándares, pero es mi camino y sé muy bien que es
este, que me marca por aquí, y no puedo negarmelo a
mí mismo. No podría soportar la vida pensando que me
he autoengañado para así cumplir las espectativas de
los cánones prefijados por la sociedad, la familia, y el
"sentido común".
Hoy he anunciado a mi jefe mi decisión de abandonar la
empresa para así poder irme, en principio sin fecha fija de
vuelta (tal vez tres meses, tal vez cinco años) de este
país. De momento voy a Shanghai por aquello de que tengo
casa allí y es el trampolín que necesito. Pero tengo
un sueño que cumplir, dar la vuelta al mundo, y no pienso
estar media vida posponiendolo, más que nada porque tal vez
esa media vida nunca llegue a existir.
Es el momento, aunque pueda parecer el menos apropiado, pero
sé que si no lo hago ahora no lo haré nunca. Y
además, con el paso de hoy, todo está lanzado y
decidido.
Antes del 1 de Febrero habré dejado esta ciudad. Los
días que están por venir van a ser muy, muy
movidos.
-kali dixit, kali drinkit- |
[enlace
permanente] | Categoria:
general