Lunes, 04/06/2007 @ 06:48 AM

Un viaje en globo

Hace mucho tiempo, un día en casa de Mamen en que ella tenía un ataque de ansiedad muy raro, vi a Ral hacer algo que en su momento me pareció mágico:

Tumbó a Mamen en un sofá, con los ojos cerrados, y empezó a susurrarle cerca del oído una historia, un cuento, un viaje: un viaje en globo.

Él iba introduciéndola en el mundo del viaje, contándole que se subía a un globo, y que empezaba a llenarse de aire caliente para despegar. Mientras le contaba la historia, de tanto en tanto le preguntaba por detalles que ella tenía que ver e ir contándole, como de qué color era el globo, la ropa que vestía, si había alguien más a su lado...

Luego despegaba y soltaba los amarres, y el viento empezaba a llevarles, a ella y su globo, por donde le parecía bien. Sobrevolaban una pradera, mientras Mamen contaba cómo era la hierba, qué animales o personas veía, si había ríos, si había carreteras... Después volaba hasta las montañas y Ral seguía preguntándole acerca de la nieve que había, y cientos de miles de detalles.

20 minutos después del despegue del globo, lo hacían aterrizar. Mamen abrió los ojos con una sonrisa enorme en la boca y una sensación de tranquilidad que no dejaba de sorprenderla, flipando por cómo la había llevado hasta hacerle olvidar lo que fuera que le había causado aquel ataque de ansiedad.

Auqella noche charlé durante horas con Ral, entre kalimotxos y birras, sobre la capacidad de mover el cerebro de la gente con la voz, sobre cómo hacerlos desviarse de sus preocupaciones, sobre lo que, de un modo u otro, podríamos llamar hacer magia. Discusiones de borrachos que se sienten capaces de cambiar el mundo, de hacerlo girar a su antojo, o de al menos ayudar a que la gente cambie sus mundos personales.

De aquello hace ya más de un año. Y si Ral leyera esto, me gustaría darle las gracias por enseñarme a hacerlo, por la cantidad de veces que he llevado a alguien de viaje, sólo con el poder de un hilo de voz. Por la cantidad de veces que he podido ver esa misma expresión de felicidad, sorpresa y agradecimiento juntas al regresar del viaje. Porque aprender de él me permitió ver esos ojos diciéndome "No sabía que me querías tanto".

Y en su honor inauguro una nueva sección donde ir colgando alguno de esos cuentos, de esos viajes que más me han gustado.

-kali dixit, kali drinkit- | [enlace permanente] | Categoria: viajes/cuentos