vie,19-05@03:43
A la luna del 12 de Mayo
La noche no fué eterna pero sí la sonrisa de mi dama
blanca. Aquella que ilumina y acompaña nuestras noches
velando por nuestros sueños, aquella quien, a fin de
cuentas, más nos conoce y mejor sabe lo que anhelamos.
Aquella noche permaneció cercana al horizonte,
haciéndose sentir aún más grande de lo que ya
es. En vela pasó hora tras hora surcando el oscuro mar del
cielo, y cada vez que alcé mi vista arriba, encontré
el fulgor de su sonrisa, y un beso ajeno, dedicado para
mí.
-kali dixit, kali drinkit- |
[enlace
permanente] | Categoria:
general