Fri,26-02@06:59

Los límites

Cuando en el instituto estudiábamos en matemáticas la teoría de límites, siempre me resultaba gracioso aquel retintín a la hora de preguntar hacia qué límite tendía la función de turno. Como en casi todo en matemáticas era un auténtico zote, y se me daban fatal, pero siempre me gustaba el hecho de que todo tendiera al infinito. A fin de cuentas, ¿para qué nos servían los límites? Así que me acostumbré a sólo saber resolver el caso de límites que tendían al infinito (seguramente por aquello de no tener que calcular logaritmos y demás polladas).

El caso es que sea por eso o por otra cosa, en la vida real me he ido dando cuenta con el tiempo que a menudo no sé dónde están los límites de las cosas. Y generalmente tiendo a ponerlos, como para evitar el cálculo logarítimico, en el infinito. Básicamente me despreocupo de cuales puedan ser las consecuencias de las cosas, y asumo que las que tengan que ser serán, y punto.

Pero un día alguien te dice algo equivocado y entonces te das cuenta de que esa forma de jugar a la vida que tienes, simplemente no vale para el resto de los jugadores. Que la gran mayoría de ellos sí han hecho sus cálculos neperianos y saben dónde están sus límites. Y no sólo lo saben, sino que están dispuestos a defenderlos con uñas y dientes. Y que no respetarlos les hace daño.

¿Cuántas veces habré roto la baraja de este peculiar juego por no pararme a calcular hacia dónde tendía el límite de cada situación?

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Tue,16-02@04:50

Soy afortunado

Sí, soy afortunado. Aunque a veces se me olvide. Aunque a menudo no lo sepa. Aunque me hundan en la miseria los más estúpidos de los problemas vitales. Soy increíblemente afortunado de sólo tener como queja el no haber salido de fiesta en los últimos meses.

Soy tan afortunado que a veces no soy consciente de la suerte que tengo de poder vivir como vivo, donde vivo, haciendo lo que me da la gana (siempre más o menos). Sin tener que eslomarme por 300 euros al mes y nada más que pensar en pasta y pasta. Por tener una familia que me quiere y que me apoya, siempre a su manera, pero siempre ahí. Por tener unos amigos que a pesar de todo año tras año están ahí. Por tener a la gente que más me quiere bien cerca, incluso aun aquellos que están en la distancia.

Soy tan afortunado de no saber lo que es vivir teniendo que agradecer que alguien me regale un sitio para dormir, de no saber lo que es tener que trabajar 7 días al mes 12 meses al año, de no encontrarme sólo en el salón de mi casa todos los días, de no haberme encontrado en la situación de no tener ninguna opción de estudiar lo que me gusta, o simplemente de estudiar en absoluto. Afortunado de poder escoger qué música quiero escuchar hoy, a dónde quiero ir a dar un paseo, con quién quiero hablar.

Soy infinitamente afortunado por no haber tenido que coger un arma en mi puta vida, y por la maravillosa posibilidad de que eso no ocurra jamás mientras viva. De no haber visto lo que es una guerra, lo que es vivir con miedo, lo que es no tener qué llevarme a la boca.

Soy tan afortunado como tanta otra gente, como tú que estás leyendo esto... tan, tan afortunado, que me dan ganas de cabrearme y matar a hostias a todo aquel que no sonría ahora mismo por todo lo que tiene, por ser tan jodidamente afortunado como yo lo soy, y que no de las gracias al mundo entero por dejarnos ser tan afortunados.

Tan afortunado que me dan ganas de vomitar sólo de pensar en cada instante de mi vida en que me siento triste y desdichado.

Tan afortunado que quizás, y sólo quizás, tú leas esto y te sientas igual de afortunad@. Así sea.

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Fri,12-02@09:34

Enero en la playa

Hace tiempo me dedicaron una canción de un pollo llamado Facto Delafe (y las Flores Azules), al que había oído una o dos veces. Desde aquel día no puedo evitar que toda mi piel se estremezca cuando la escucho. ¿Qué tendrá esa letra?. Juzguen ustedes mismos...



<<...
Y tu piel es blanca como esta mañana de enero demasiado hermosa como para ir a trabajar.
Sin pestañear hablamos con el jefe un cuento chino y, como niños, nos volvemos a acostar.
Se supone que debía ser fácil ¿Tienes frío? Pero a veces lo hago un poco difícil. Perdón.
Suerte que tú ríes y no te enfadas porque eres más lista y menos egoísta que yo.
¿Todavía tienes frío? Bueno, cierra los ojos un minuto que te llevo a un lugar...

Imagina una calita, yo te sirvo una clara. Es verano y luce el sol, es la costa catalana. Estamos tranquilos, como anestesiados. Después del gazpacho nos quedamos dormidos mirando el Tour de Francia en la típica etapa donde Lance gana imponiéndose al sprint con un segundo de ventaja en el último suspiro colgándose a sus hombros el maillot amarillo. De nuevo al chiringuito, un bañito, un helado de pistacho y un partido al futbolín. Lanzamos unos freesbies, jugamos a las cartas y acabamos cenando sardinas y ensalada. Bebemos, dorados. Hablamos, callados. La luna, la sal, tus labios mojados. Me entra la sed y pido una copa y España se queda en cuartos en la Eurocopa.

Pero nos da igual, hoy ganaremos el Mundial. Subimos a casa, hacemos el amor y sudamos tanto que nos deshidratamos. El tiempo se para, el aire no corre. Mosquitos volando y grillos cantando y tú a mi lado muriendo de sueño. Cansada, contenta, me pides un cuento y yo te lo cuento, más bien me lo invento. Te explico que un niño cruzó el universo montado en un burro con alas de plata buscando una estrella llamada Renata que bailaba salsa con un asteroide llamado Julián Rodríguez de Malta. Malvado, engreído, traidor y forajido. Conocido bandido en la vía láctea por vender estrellas independientes a multinacionales semiespaciales. Y te duermes...

Vivan las noches, el sol, la sal en tus labios...

Al principio, como siempre, dormimos abrazados y cuando ya suspiras me retiro a mi espacio. Me gusta dormir solo a tu lado de la cama, de esta cama ahora repleta de mantas en esta mañana fría, fría, fría, congelada, congelada.

-"Enero en la Playa", de Facto Delafé y las Flores Azules-

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Wed, 3-02@09:43

Fanatismos religiosos

Hoy leia en la web de la BBC (http://news.bbc.co.uk/2/hi/europe/8494860.stm) que Francia ha denegado la solicitud de ciudadanía a un tipo (cuya nacionalidad de origen no se reveló) porque (según sus inestigaciones) obligaba a su esposa (francesa) a usar el velo de cuerpo completo.

Hasta aquí la mayoría de vosotros no pasaréis de la lectura del integrista islámico machista y cabrón que seguro que le zurra a su mujer y que algún día se inmolará en una plaza pública...

Pues bien, sin querer entrar (por hoy) en la discusión sobre los topicazos estúpidos como ese, vamos a analizar un poquito mejor la noticia y las razones del gobierno Franchute: Resulta que la mujer vive ya en Francia, y llevan ya tiempo casados, con lo que resulta difícil creer que el tipo la obligue. Pero también vamos a dejar eso a un lado, porque lo que me importa de verdad es el razonamiento del gobierno que dice que hay que evitar cualquier manifestación de extremismo religioso, y esgrimir esa razón para denegar cualquier petición de residencia o de ciudadanía.

Cojonudo.

Me gustaría ver al gobierno franchute denegando la residencia a un judío turuleta (de esos ortodoxos que llevan turulos de pelo en las orejas), o a cualquiera de esos curas católicos/cristianos radicales que sueltan barbaridades como que deberían morir en la hoguera todos los que quieren ejercer su derecho al aborto, o los que se manifiestan a gritos y palos contra las leyes de matrimonios homosexuales.

¿Por qué esa doble vara de medir? ¿Por qué hostias tenemos que tolerar integrismos "buenos" mientras demonizamos otros? Quién es más integrista, ¿el integrista o el integrista que combate al integrista? ¿Qué hace al cura aceptable y al imán deleznable? ¿Por qué matar toros en un ruedo es "cultura" mientras un velo es una aberración que atenta contra las libertades básicas?

Justo ayer pensaba viendo otra noticia sobre los bombardeos en Gaza del año pasado, que hace años la industria de Hollywood nos llevó a toda una generación a creer que los comunistas eran seres malignos y un poco estúpidos enemigos de la libertad que sólo ansiaban con destruir el mundo en una hecatombe nuclear y de esclavismo del ciudadano medio. Hoy el villano del cine ya no mide 2 metros ni mete hostias como panes. Ahora es bajito, moreno, barbudo y grita "yallah, yallah!". Pero por lo demás sigue cumpliendo el esquema: torpe, medio tonto, enemigo de la libertad, y siempre dispuesto a destruir todo lo que nos hace felices.

Me pregunto si los integrismos "del lado bueno" terminarán por hacer que los mundos islámicos desaparezcan, igual que desaparecieron (casi todos) los regímenes comunistas. O si por el contrario la capacidad de comunicarnos que tenemos hoy gracias a Internet será más fuerte que los medios de masas del pasado y no caeremos en la trampa de creer que todo islamista es una bomba humana en potencia.

Por el momento, no tengo la menor esperanza en que eso suceda.

-kali dixit, kali drinkit- | [enlace permanente] | Categoria: general