Hace tiempo que vivo luchando (como administrador de sistemas, esto
es literal) contra el SPAM. Mi pregunta siempre ha sido ¿por
qué el SPAM? ¿De verdad alguien saca algo en claro /
provechoso del SPAM? ¿Acaso alguien hace dinero del
SPAM?
No creo que haya nadie tan pringado como para comprar Viagra en
sitios web con direcciones super raras porque les llegue un email
vendiendo "V!agra" (para evitar la detección de la palabra por
los sistemas anti-spam), ni tampoco creo que nadie crea que
internet puede alargar su pene, o que la tremenda chica rusa de la
foto quiere realmente encontrar el amor en España. Por no
hablar de los familiares de exgobernantes Nigerianos que tienen que
blanquear dinero en Europa...
Así pues, una marea tan inmensa como el SPAM, tiene que tener
algún fin útil para alguien. Y en este mundo en el que
vivimos, "un fin útil" siempre equivale a pasta.
Así que analicemos... ¿Quién podría sacar
dinero de mandar SPAM? Mi primer hilo de pensamiento siempre me
llevó a algún tipo raro de competencia desleal entre
proveedores de correo, puteando a los demás para vender sus
servicios como "el que menos spam tiene en el mundo". Pero como
apenas nadie se vende así (salvo quizá Gmail), creo que
esa no es la razón última.
Durante mis años de lucha anti-spam he usado mogollón de
métodos: desde el más básico (y torpe, pero
sencillo) filtrado por palabras clave en el asunto o el cuerpo del
mensaje, hasta los filtros más complejos de spamassassin,
pasando por listas negras distribuidas, servicios online de listado
de "open relays", SPF, Domain-keys, tácticas de análisis
de cabeceras e incumplimientos de protocolo...
Prácticamente ningún sistema es calificalble de
"perfecto". Por norma general, siempre es difícil colocar el
límite entre lo que se considera aceptable y lo que se
considera SPAM. Si te pones muy estricto terminas rechazando correo
legítimo (también llamado HAM, en memoria de un sketch de
los Monty Python), y si no, terminas recibiendo cantidades
asombrosas de correo basura.
Ayer mismo implementé el último sistema anti-spam: las
listas grises. Por definición, una lista negra y una lista
blanca se entienden perfectamente, pero la lista gris es un sistema
que se basa en el rechazo temporal del correo. Este rechazo no es
una devolución, sino una notificación de acuerdo al
protocolo de intercambio de correo que indica al servidor emisor
que el servicio no está disponible temporalmente (aunque lo
esté) y le pide que lo reintente más tarde. Si el
servidor que envió el correo está correctamente
configurado y responde al protocolo SMTP, reintentará el
envío diligentemente pasados unos minutos, y entonces nuestro
sistema de lista gris detectará que cumple con el protocolo y
permitirá la entrega, agregando además el par
emisor-receptor a una lista blanca temporal. En la inmensa
mayoría de los casos de SPAM, el servidor usado para enviarlo
es un sistema temporal que finge ser un servidor correctamente
configurado, y que por lo tanto no responde al protocolo. Esto
significa que nunca reintentará este tipo de rechazos
temporales, con lo cual el correo jamás será entregado al
pobre receptor.
Después de un día funcionando con este sistema, no he
recibido ni un sólo correo basura.
Pero volviendo al tema anterior, la implementación de las
listas grises me permite deshabilitar uno de los (hasta ahora)
más efectivos sistemas de control de spam: las listas negras
distribuidas. Este tipo de listas negras consiste en empresas que
ofrecen un servicio (algunas de pago, otras -la mayoría hoy en
día- gratis) por el cual identifican servidores de correo (por
IP o por nombre) como ilegítimos, ya sea por ser "open relay",
por pertenecer a un bloque de IPs dinámicas, o incluso por
haber detectado spam desde esos servidores en buzones títere
llamados "spamtrap".
Y si hasta ahora ha sido tan efectivo, ¿por qué
querría yo deshacerme de este sistema? La respuesta está
directamente relacionada con el asunto de este post. Ya sé
quién hace dinero del SPAM: las empresas anti-spam. El modelo
de negocio es tan sencillo y lucrativo como el de las empresas
anti-virus: ¡tú mismo puedes crear tu propia
demanda!
Hace tiempo me encontré con que una de las empresas más
relevantes de distribución de listas negras había
incluído mi servidor en una de sus listas. El motivo
resultó ser que otro servidor que está en la misma red
que el mío ha enviado repetidamente spam a direcciones de
"spamtrap". Su política consiste en listar todo el bloque de
red IP como culpable del SPAM (en lugar de sólo la IP del
servidor que envió el SPAM).
Para que nos entendamos, esto es como si un ciudadano de un
país árabe atenta contra un país occidental, y
automáticamente todos los controles de seguridad consideran
culpable a cualquier árabe/musulmán que vean. Ah,
coño, que esto también se hace en la realidad...
¿Acaso es justo? ¡Paguemos todos por los pecados del
vecino!
Cuando solicité que me sacaran de la lista negra, la empresa
me indicó que su política es inalterable, y que aunque
saben que mi servidor nunca ha enviado SPAM, no van a sacarme de la
lista hasta que mi proveedor se ponga en contacto con ellos. Pero
la cosa no acaba ahí, no... porque, ¿de qué vive
esta empresa (SORBS)? Pues este es el final de toda la cadena:
SORBS impone a los proveedores de internet un sistema de "multas"
por el cual deben PAGAR a SORBS para eliminar sus IPs de sus
listados. A mayor reincidencia, mayor multa.
¿Qué implica esto? Para el proveedor, que sus IPs (por
las que paga una pasta) están injustamente incluídas en
listas negras de SPAM, por lo cual no podrán venderlas a sus
clientes, sin entrar en el aro de pagar el impuesto revolucionario
de la lista negra. Para el usuario como yo, esperar indefinidamente
hasta que mi proveedor se decida a pasar por el aro, o cambiar de
proveedor.
Lo peor de todo es la terrible sospecha de que el propio intersado
en crear su propia demanda podría sin ningún problema,
contratar un servidor en mi proveedor, configurarlo deliberadamente
para ser usado como spam, y hacer que la rueda gire, y la caja siga
sumando...
Y este tocho, amiguitos, es para ilustraros sobre por qué nada
es gratis en el mundo y cómo nos torean y putean
sistemáticamente para hacer caja a nuestra costa. Yo, mientras
tanto, seguiré pagando a mi proveedor la cuota mensual del
servidor, aunque mi correo no funcione bien porque está en una
lista negra.
RTFM son las siglas de (en inglés) READ THE FUCKING MANUAL.
Básicamente, un "Lee el puto manual", por si no se te da bien
el inglés. Este acrónimo se usa a menudo en listas de
correo y foros técnicos donde normalmente otros usuarios
vienen buscando información o planteando problemas a los que
se enfrentan y buscando alguien que les ayude a
solucionarlos.
Como punto gracioso, en general, no está mal del todo en plan
colleja, "aconsejar" al preguntón que busque información
antes de preguntar. Pero todo tiene sus límites. Si el RTFM va
acompañado de la respuesta que buscaba, entonces bienvenido
sea el tirón de orejas por vago, porque cierto es que mucha
gente prefiere preguntar en el primer foro que encuentra antes que
darle un poco al "gúgel". Sin embargo, hay ocasiones en las
que mataría al gilipollas de turno que, por hacerse el
gracioso, supongo, suelta el mensajito de
putolistodeloscojones.
Hoy, buscando información sobre Nagios (un monitor de
servicios en Linux que no viene al caso comentar más) me
encuentro en una lista de correo a un tipo que dice, literalmente,
que conoce la respuesta pero no le sale de los cojones
decírsela al preguntón de turno sólo por vago por no
haber mirado la documentación.
Primer "GILIPOLLAS" en toda la cara: No siempre es que la gente no
se moleste en leer la documentación, a veces las
documentaciones son poco claras y/o el preguntón es demasiado
novato y no lo ha entendido.
Segundo "GILIPOLLAS" en toda la cara: Si no vas a contribuir en
absoluto, ¿para qué hostias respondes? ¿Para
qué malgastas electricidad, ancho de banda y tiempo del resto
del mundo? ¿Sólo para dejar claro lo listo de mierda que
eres? Métete tu puto manual por el culo y folla un poco en
lugar de responder tonterías sin sentido.
El movimiento del software libre se basa principalmente en el
principio de que, compartiendo la información, podremos llegar
a un mundo idílico donde todos sean capaces de aprender y
hacer cosas por sí mismos, y de ese modo ser más
independientes, creativos y capaces. Se basa también en la
defensa del hecho innegable de que algun día todos fuimos
novatos, y todos necesitamos la ayuda. Si a tí te ayudaron,
¿cómo puedes ser tan hijoputa como para negar la ayuda a
otro?
Hay veces que en el mundillo de la informática me
encantaría poder llegar al otro lado de la pantalla y repartir
cuatro hostias bien dadas... Ya lo decía Ford Farlane:
Cuando en el instituto estudiábamos en matemáticas la
teoría de límites, siempre me resultaba gracioso aquel
retintín a la hora de preguntar hacia qué límite
tendía la función de turno. Como en casi todo en
matemáticas era un auténtico zote, y se me daban fatal,
pero siempre me gustaba el hecho de que todo tendiera al infinito.
A fin de cuentas, ¿para qué nos servían los
límites? Así que me acostumbré a sólo saber
resolver el caso de límites que tendían al infinito
(seguramente por aquello de no tener que calcular logaritmos y
demás polladas).
El caso es que sea por eso o por otra cosa, en la vida real me he
ido dando cuenta con el tiempo que a menudo no sé dónde
están los límites de las cosas. Y generalmente tiendo a
ponerlos, como para evitar el cálculo logarítimico, en el
infinito. Básicamente me despreocupo de cuales puedan ser las
consecuencias de las cosas, y asumo que las que tengan que ser
serán, y punto.
Pero un día alguien te dice algo equivocado y entonces te das
cuenta de que esa forma de jugar a la vida que tienes, simplemente
no vale para el resto de los jugadores. Que la gran mayoría de
ellos sí han hecho sus cálculos neperianos y saben
dónde están sus límites. Y no sólo lo saben,
sino que están dispuestos a defenderlos con uñas y
dientes. Y que no respetarlos les hace daño.
¿Cuántas veces habré roto la baraja de este peculiar
juego por no pararme a calcular hacia dónde tendía el
límite de cada situación?
Sí, soy afortunado. Aunque a veces se me olvide. Aunque a
menudo no lo sepa. Aunque me hundan en la miseria los más
estúpidos de los problemas vitales. Soy increíblemente
afortunado de sólo tener como queja el no haber salido de
fiesta en los últimos meses.
Soy tan afortunado que a veces no soy consciente de la suerte que
tengo de poder vivir como vivo, donde vivo, haciendo lo que me da
la gana (siempre más o menos). Sin tener que eslomarme por 300
euros al mes y nada más que pensar en pasta y pasta. Por tener
una familia que me quiere y que me apoya, siempre a su manera, pero
siempre ahí. Por tener unos amigos que a pesar de todo
año tras año están ahí. Por tener a la gente
que más me quiere bien cerca, incluso aun aquellos que
están en la distancia.
Soy tan afortunado de no saber lo que es vivir teniendo que
agradecer que alguien me regale un sitio para dormir, de no saber
lo que es tener que trabajar 7 días al mes 12 meses al
año, de no encontrarme sólo en el salón de mi casa
todos los días, de no haberme encontrado en la situación
de no tener ninguna opción de estudiar lo que me gusta, o
simplemente de estudiar en absoluto. Afortunado de poder escoger
qué música quiero escuchar hoy, a dónde quiero ir a
dar un paseo, con quién quiero hablar.
Soy infinitamente afortunado por no haber tenido que coger un arma
en mi puta vida, y por la maravillosa posibilidad de que eso no
ocurra jamás mientras viva. De no haber visto lo que es una
guerra, lo que es vivir con miedo, lo que es no tener qué
llevarme a la boca.
Soy tan afortunado como tanta otra gente, como tú que
estás leyendo esto... tan, tan afortunado, que me dan ganas de
cabrearme y matar a hostias a todo aquel que no sonría ahora
mismo por todo lo que tiene, por ser tan jodidamente afortunado
como yo lo soy, y que no de las gracias al mundo entero por
dejarnos ser tan afortunados.
Tan afortunado que me dan ganas de vomitar sólo de pensar en
cada instante de mi vida en que me siento triste y
desdichado.
Tan afortunado que quizás, y sólo quizás, tú
leas esto y te sientas igual de afortunad@. Así sea.
Hace tiempo me dedicaron una canción de un pollo llamado Facto
Delafe (y las Flores Azules), al que había oído una o dos
veces. Desde aquel día no puedo evitar que toda mi piel se
estremezca cuando la escucho. ¿Qué tendrá esa
letra?. Juzguen ustedes mismos...
<<...
Y tu piel es blanca como esta mañana de enero demasiado
hermosa como para ir a trabajar.
Sin pestañear hablamos con el jefe un cuento chino y, como
niños, nos volvemos a acostar.
Se supone que debía ser fácil ¿Tienes frío?
Pero a veces lo hago un poco difícil. Perdón.
Suerte que tú ríes y no te enfadas porque eres más
lista y menos egoísta que yo.
¿Todavía tienes frío? Bueno, cierra los ojos un
minuto que te llevo a un lugar...
Imagina una calita, yo te sirvo una clara. Es verano y luce el sol,
es la costa catalana. Estamos tranquilos, como anestesiados.
Después del gazpacho nos quedamos dormidos mirando el Tour de
Francia en la típica etapa donde Lance gana imponiéndose
al sprint con un segundo de ventaja en el último suspiro
colgándose a sus hombros el maillot amarillo. De nuevo al
chiringuito, un bañito, un helado de pistacho y un partido al
futbolín. Lanzamos unos freesbies, jugamos a las cartas y
acabamos cenando sardinas y ensalada. Bebemos, dorados. Hablamos,
callados. La luna, la sal, tus labios mojados. Me entra la sed y
pido una copa y España se queda en cuartos en la
Eurocopa.
Pero nos da igual, hoy ganaremos el Mundial. Subimos a casa,
hacemos el amor y sudamos tanto que nos deshidratamos. El tiempo se
para, el aire no corre. Mosquitos volando y grillos cantando y
tú a mi lado muriendo de sueño. Cansada, contenta, me
pides un cuento y yo te lo cuento, más bien me lo invento. Te
explico que un niño cruzó el universo montado en un burro
con alas de plata buscando una estrella llamada Renata que bailaba
salsa con un asteroide llamado Julián Rodríguez de Malta.
Malvado, engreído, traidor y forajido. Conocido bandido en la
vía láctea por vender estrellas independientes a
multinacionales semiespaciales. Y te duermes...
Vivan las noches, el sol, la sal en tus labios...
Al principio, como siempre, dormimos abrazados y cuando ya suspiras
me retiro a mi espacio. Me gusta dormir solo a tu lado de la cama,
de esta cama ahora repleta de mantas en esta mañana fría,
fría, fría, congelada, congelada.
-"Enero en la Playa", de Facto Delafé y las
Flores Azules-
Hoy leia en la web de la BBC
(http://news.bbc.co.uk/2/hi/europe/8494860.stm) que Francia ha
denegado la solicitud de ciudadanía a un tipo (cuya
nacionalidad de origen no se reveló) porque (según sus
inestigaciones) obligaba a su esposa (francesa) a usar el velo de
cuerpo completo.
Hasta aquí la mayoría de vosotros no pasaréis de la
lectura del integrista islámico machista y cabrón que
seguro que le zurra a su mujer y que algún día se
inmolará en una plaza pública...
Pues bien, sin querer entrar (por hoy) en la discusión sobre
los topicazos estúpidos como ese, vamos a analizar un poquito
mejor la noticia y las razones del gobierno Franchute: Resulta que
la mujer vive ya en Francia, y llevan ya tiempo casados, con lo que
resulta difícil creer que el tipo la obligue. Pero
también vamos a dejar eso a un lado, porque lo que me importa
de verdad es el razonamiento del gobierno que dice que hay que
evitar cualquier manifestación de extremismo religioso, y
esgrimir esa razón para denegar cualquier petición de
residencia o de ciudadanía.
Cojonudo.
Me gustaría ver al gobierno franchute denegando la residencia
a un judío turuleta (de esos ortodoxos que llevan turulos de
pelo en las orejas), o a cualquiera de esos curas
católicos/cristianos radicales que sueltan barbaridades como
que deberían morir en la hoguera todos los que quieren ejercer
su derecho al aborto, o los que se manifiestan a gritos y palos
contra las leyes de matrimonios homosexuales.
¿Por qué esa doble vara de medir? ¿Por qué
hostias tenemos que tolerar integrismos "buenos" mientras
demonizamos otros? Quién es más integrista, ¿el
integrista o el integrista que combate al integrista?
¿Qué hace al cura aceptable y al imán deleznable?
¿Por qué matar toros en un ruedo es "cultura" mientras un
velo es una aberración que atenta contra las libertades
básicas?
Justo ayer pensaba viendo otra noticia sobre los bombardeos en Gaza
del año pasado, que hace años la industria de Hollywood
nos llevó a toda una generación a creer que los
comunistas eran seres malignos y un poco estúpidos enemigos de
la libertad que sólo ansiaban con destruir el mundo en una
hecatombe nuclear y de esclavismo del ciudadano medio. Hoy el
villano del cine ya no mide 2 metros ni mete hostias como panes.
Ahora es bajito, moreno, barbudo y grita "yallah, yallah!". Pero
por lo demás sigue cumpliendo el esquema: torpe, medio tonto,
enemigo de la libertad, y siempre dispuesto a destruir todo lo que
nos hace felices.
Me pregunto si los integrismos "del lado bueno" terminarán por
hacer que los mundos islámicos desaparezcan, igual que
desaparecieron (casi todos) los regímenes comunistas. O si por
el contrario la capacidad de comunicarnos que tenemos hoy gracias a
Internet será más fuerte que los medios de masas del
pasado y no caeremos en la trampa de creer que todo islamista es
una bomba humana en potencia.
Por el momento, no tengo la menor esperanza en que eso
suceda.
Aunque es ya de por sí de dominio público, y me la pela
olímpicamente si este tipo lee esto y le da por denunciarme,
quiero hacer desde aquí mi aportación a la conciencia
global gritando alto y claro que:
EL SEÑOR ENRIQUE DANS ES GILIPOLLAS.
Y ahora ven y denúnciame. Demuéstrame que tengo
razón, payaso.
Hoy me llegó un correo (otro más) de esas típicas
cadenas estúpidas. El mensaje tenía este asunto:
[Fwd: Re: FW: ESPERO RESPUESTA!! (Te vas a reir cuando lo
reenvies)]
Obviamente, ya sabía yo qué tipo de correo me tocaba
borrar otra vez más. La remitente, una tal Michelle
(michelle_ivonne3@hotmail.com), cuya dirección publico
aquí para escarnio público y para que los spambots del
mundo entero la incluyan en sus listas, persona a la que por cierto
no conozco de nada y que me añadió a su lista de
contactos gracias a una de estas cadenas de correo absurdas, me
envía periódicamente alguna de estas perlitas, para mi
desesperación. Como ya he intentado otras veces convencerla de
que no haga esto, y que si lo hace no me incluya en su lista de
distribución, hoy he perdido la paciencia, y me he desahogado
soltándole un charleto emailístico que me gustaría
compartir con todos, por si acaso alguno de vosotros ha pensado
alguna vez en incluirme en este tipo de correos absurdos.
El tonti-correo de hoy hablaba bobadas perugrullíticas sobre
los amigos, que si tengo n amigos, que si haría x por un
amigo, que si bla bla bla amigo. Al final, para rematar mi ira,
colgaban la típica gilipollez de "si reenvías esto a 11
personas aparecerá un video que es un lujito"
(¿¿lujito??) "no te puedo decir de qué se trata,
sólo que te reirás al reenviarlo". El que se está
partiendo de risa es el que envió esto por primera vez.
Sin más preámbulos, mi respuesta a tan admirable
personaje que periódicamente me bombardea con mierda:
"Michelle,
Sigo sin saber quién eres. Sigo sin querer recibir este tipo
de correos. Como espero que hayas comprobado, este tipo de mensajes
son una estupidez y nada aparece en la pantalla (el que sí se
ríe es quien lo escribió, pensando en cada uno de los
pardillos que lo reenvían).
Como verás en las primeras líneas de tu correo, todo eso
son direcciones de email válidas y existentes. Esto es una
fuente de spam. Por culpa de estos correos, mi dirección
está en listas de distribución de spam y diariamente me
llegan cientos de correos no deseados (y no todos ellos son tan
inofensivos como el tuyo).
Por favor, antes de nada, ELIMÍNAME DE TU LISTA DE
DISTRIBUCIÓN. Si es necesario, hazlo también de tu lista
de contactos, para así no tener más la tentación de
meterme en el saco cuando quieras reenviar tonterías como esta
por ver si sale un video "lujito".
Creo que es la enésima vez que te pido que no me envíes
este tipo de cosas. A ver si esta funciona. Si no, creo que
tomaré la costumbre de reenviarte todos y cada uno de los
correos spam que me llegan por culpa de estos reenvíos
absurdos.
Por cierto: yo también tengo muchos amigos, y ¿sabes
qué? No necesito recordárselo por email. Si de verdad son
amigos, quedo con ellos, o les llamo y hablo con ellos. De esa
manera saben que eres su amigo. Reenviando correo no deseado con
mensajes bobos y con mentiras sobre vídeos que aparecerán
mágicamente en tu ordenador, les hacen pensar que eres boba y
una pesada.
Te recomiendo que adquieras un poco de culturilla de internet para
que no vuelvas a caer en estas trampas y no hagas perder la
paciencia de nadie más en el futuro. Y también te
recomiendo que llames a tus amigos en lugar de enviarles
bobadas.
Atentamente, -kali-"
Por la cultura digital, esa que no se parece a la que defiende la
SGAE.
A veces no puedo evitar pensar que ya va siendo hora de salir de
una vez por todas del armario, que ya está bien de
engañar a mis amigos, de inventarme excusas... pero sobre todo
de engañarme a mí mismo.
Supongo que cuando tienes las cosas tan claras ya no tiene más
sentido seguir ocultándose tras una cortina de excusas y de
ambigüedades, y llega un momento que te da por decir "¡A
la mierda!" y que se entere todo el mundo, casi dan ganas de
gritarlo de tanto tiempo que llevabas escondido.
Al final, terminas entendiendo el por qué de las fiestas del
orgullo, porque después de tanto tiempo encerrado en el
armario, lo único que quieres es defender tu derecho a decirlo
alto y claro, aunque no te des cuenta que a los demás no tiene
por qué importarles un carajo.
El caso es que hoy me siento agusto conmigo mismo, con lo que soy,
con cómo soy, y con quién lo soy. Y me gustaría
salir para siempre de este maldito armario... por muy agustito que
se esté aquí dentro contigo.
Pues sí, aquí donde me véis acabo de mejorar
aún un poco más el sistema de posts automágicos. No
es que podáis verlo, porque es todo cosa de tripas internas
del bicho este, pero qué le vamos a hacer, os lo creéis y
punto.
Estoy probando un nuevo sistema que he hecho (casero 100%) para
postear por correo electrónico. Los días de hacer ssh y
postear con nano escribiendo código html para los acentos y
las eñes han llegado a su fin.
Hoy de repente y sin previo aviso ha empezado a hacer un frío
del carajo en Shanghai. De estar ayer en camiseta por la calle, a
morir de frío por no llevar guantes al conducir una moto
eléctrica que no pasa de 30 kmh, así, de la noche a la
mañana...
Estoy seguro de que lo he comentado en alguna otra ocasión por
otras razones diferentes, pero es en momentos como este cuando de
verdad siento que me estoy haciendo viejo, cuando de repente odio
el frío con toda mi alma y sólo quiero calorcito en todo
mi cuerpo.
Tal vez por desear tanto calor me ha pasado lo que me ha pasado:
removiendo unos espaguetis con un cucharón raro me he volcado
el agua hirviendo por toda la mano. Aún me estremezco al
recordar un dolor que no me ha dejado ni gritar. ¡Escaldado
vivo!
Pues no será por falta de ganas pero tampoco porque me lo
pidan de vez en cuando por aquí, pero he decidido sacar la
bayeta del polvo, atarme el mandil y ponerme a limpiar este
rincón que tan abandonado andaba.
De momento no mucho tengo que decir, apenas que me he decidido a
volver, y que tengo muchas cosas que contar: hoy es mi
cumpleaños, hace 5 días empecé a trabajar en una
empresa super molona como sysadmin del infierno, en la que me dan
una caña como hacía años que no recordaba, y que por
primera vez en mi vida, vía UOC, estoy sacando todo
sobresalientes en la universidad.
Parece que la vida de repente se ha decidido a sonreírme un
poco ¿no?
De toda la vida, cuando escuchaba el dicho de "como un pulpo en un
garaje", me imaginaba no el típico pulpito que te comes a la
gallega, sino más bien aquél de las novelas de Julio
Verne, un monstruo de varios cientos de metros de largo, tratando
de ponerse en pie en un garaje lleno de herramientas y cacharros
metálicos almacenados en estanterías, donde además
el garaje estuviera lleno de agua sólo hasta la mitad. El
pobre pulpo no podía apenas ni respirar en el hipotético
caso de que consiguiera levantarse, y en sus vanos y torpes
intentos por encontrar algo a lo que poder sujetarse, todos los
cacharros y todas las estanterías se venían abajo en un
jaleo impropio de algo que se encuentra sumergido. También
estaba, cómo no, el pobre coche que naturalmente duerme en el
garaje. Aplastado y retorcido debajo del peso de semejante bicho,
contribuía sustancialmente al desagradable concierto de ruido
que llamaba la atención.
Sin embargo, el verdadero protagonista era el pulpo. Ese bicho
enorme y patoso que sólo atrae la atención para sentir
una mezcla de piedad hacia él por lo difícil de su
situación, y de odio por perturbar la paz de todos los
observadores, que tratan de dedicarse a sus garajiles actividades
sin la molestia de tan estruendoso inquilino. La gente lo mira con
desprecio y con una gotita de lástima, que se convierte si
cabe en un poco más de desprecio, y todos coinciden en que lo
mejor que puede pasarle al bicho es que se muera y se calle de una
vez, o que alguien tire de uno de sus tentáculos y se lo lleve
de allí corriendo.
Hay veces en la vida, demasiadas últimamente, en que me siento
exáctamente como ese Vernesiano ser. Estar sentado en una
terraza pija de la Castellana, entrar en tiendas de ropa donde nada
de lo que me gusta está bien, tomar unas cervezas rodeado de
gente que tiene resuelta su vida, intentar ligarte a una chica que
de repente está jugando la promoción de ascenso a la
siguiente división...
Demasiado frecuentemente me siento como ese pulpo, intentando en
vano sujetarme a algún sitio, con la sensación de que si
me quedo panza arriba mirando al techo del garaje, antes o
después aparecerá un cuchillo de carnicero dispuesto a
hacerme rodajitas para servirme en un plato gigante de madera con
patatas y azafrán. Y me pongo más nervioso y al intentar
zafarme sólo consigo ahogarme más.
Ojalá alguien tire de uno de mis tentáculos y me saque de
aquí, corriendo, buceando hasta los rincones más oscuros
del fondo de algun abismo marino, donde ni siquiera la luz del sol
pueda reflejar mi cara y mi cuerpo, y pueda vivir un tiempo
escondido y alejado de todo.
Estoy en Madrid. No sé por cuánto tiempo, ya que me he
venido con un billete de sólo ida. La razón, bueno, hay
varias, pero la última razón por la que me quedo sin
fecha de vuelta, es que han diagnosticado a mi padre un cáncer
de próstata. De momento seguimos esperando que la Espe cumpla
sus 30 días de plazo, pero hoy por hoy aún no tiene fecha
de operación.
Entre tanto, la vida pretende ser lo más normal posible. Mi
padre (y mi madre), sin embargo, están acojonados perdidos.
Tratando de fingir normalidad todo el rato, pero acojonados al fin
y al cabo. Yo no paso de verlo como algo normal, como que nada de
lo que hagamos puede cambiar nada, y que lo que tenga que ser
será. Quizá demasiado pasotismo, quizá el adecuado,
pero sé que ya no estoy atacado de nervios. No sé si por
estar en Madrid o por qué, pero se me ha pasado ya los
días que me tiré con espasmos involuntarios en el
brazo.
El caso es que en este tiempo me encontré una canción que
me sacó algo de tristeza-lagrimillas sin querer, y aunque mi
padre jamás en la vida leerá este blog, quisiera
dedicarle esa canción:
I was a kid you were my dad
I didn't always understand
I wanted freedom you got mad
You were concerned I got upset
I didn't recognize you yet
And did you cry I know I did
When I lied to you
I didn't want to hurt you
I just never knew I did
You never told me that you loved me
I know you didn't know how
I guess that shows we're much the same
'Cause I love you too and until now
I've never said those words out loud
I hope you're proud
To be my dad...
What are your secrets, do you pray
Is there a god that shows your way
I wish I knew...
Do you have crazy fantasies
What happens in your dreams
I want to know...
I guess you'll always be a mystery to me
But you taught me how to value life
And what else do I need
I have a dad who watches over me
-"Dad", de K's Choice, en su disco "Paradise in
Me"-
Los dos se encontraron en el mismo cuento.
Los dos se encontraron justo en el momento.
Fue un beso de esos que bajan la guardia.
Fue un beso de esos de darse las gracias.
Un beso de esos, de esos que valen
por toda la química de la farmacia.
Los dos intuyeron sus ojos cerrados,
sus bocas pegadas cercaron su aliento.
Fue un beso de esos que cumplen un sueño,
un beso de esos que son el primero.
Un beso de esos que ponen contento:
los dos se creyeron singing in the rain.
[...]
Fue un beso de esos que premian las ganas.
Un beso de esos que luego te marcan.
Un beso de esos de bésame mucho.
Tan locos quisieron perderse del mundo.
Tan locos rodaron uno sobre otro.
Un beso de esos que valen por todos.
-"Un beso de esos", de Toni Zenet, en su disco
debut "Los mares de China" (manda huevos)-
No puedo evitar gritarle al mundo que es por esos besos que soy
feliz.
Hace no mucho un cliente nos pidió un presupuesto para SEO. En
ese momento, yo sabía que oía campanas, pero no
tenía muy claro dónde. La única vez que había
tratado ese tema se refería a "Search Engine Optimization",
aplicado a sistemas de indexación y recuperación de datos
en bases de datos documentales con campos de texto completo. Pero
no pegaba nada con lo que nos pedía el cliente. Así que
caí en la cuenta que lo que ahora llaman SEO es lo que
tradicionalmente había caído en el concepto de
"posicionamiento en buscadores". Para hablar en lengua común,
"salir más arriba en el gúgel".
Entonces un tipo al que no conozco nos pasa un documento con una
descripción del proyecto de SEO para una web, acompañado
de un presupuesto. Al leer el presupuesto no consigo salir de mi
asombro. Desarrollo de la web: 2500 euros (proyecto aparte),
posicionamiento: más de 5000. ¿Cómo?
Leyendo detenidamente el proyecto no sólo me doy cuenta de lo
cutre que es la redacción en inglés del tipo que lo
escribió (no es que yo sea Shakespeare, pero lo de este
tío tenía delito), sino también de lo que ya
sospechaba acerca del SEO.
Hoy en día hacer una cosultoría SEO consiste,
básicamente, en engañar al cliente. Esto es, en venderle
humo. Pero humo del bueno. El resumen práctico y bajado de
nuevo a idioma de la calle, traducido y sacada la paja, viene a
ser:
"Nos leemos tu web, aplicamos una serie de palabras claves que nos
das tú (aunque te proponemos una lista) y luego te obligamos a
que tú las introduzcas en tu página. Después te
damos de alta en los buscadores, y te hacemos un acuenta en
'gúgel analitics', para que veas cómo evolucionan las
visitas a tu web. Por todo esto (decirte lo que tienes que hacer)
te vamos a cobrar 5,000 eurazos de vellón."
Además, la cosa no acaba ahí, más bien sigue:
"Durante el año nos comprometemos a hacerte 4 análisis de
la evolución del proyecto (vamos, a hacerte un par de
'pogüerpoins' con la información que nos da el
'gúgel analitics' y si acaso a proponerte cambios en las
listas de palabras clave (por supuesto, no a implementar esos
cambios), y por esto te vamos a cobrar otros 200 eurazos al
mes."
Como podéis ver, el asunto del SEO consiste básicamente
en decir: Aprovechamos que no tienes ni zorra idea de lo que
quieres, te vendemos un montón de humo del que en la
práctica vas a poder usar 3 listas de palabras clave y un par
de pogüerpoins, y te rajamos de arriba a abajo porque somos
unos putos listos.
Todo esto, que a nivel técnico requiere un tiempo de trabajo
que no justifica más de 500 euros, y eso cobrando la hora a
mogollón y perdiendo mucho tiempo en poner pogüerpoins
bonitos (con faltas de sintaxis y ortogrfía en inglés), y
sin mover un dedo para hacer visibles nuestras propuestas -y
supuestas- mejoras. Eso te lo dejamos para tí, que curres, o
mejor, te pasamos un presupuesto aparte por implementarte esos
cambios de pacotilla.
Esta estrategia de vendehumos es la que hizo que las famosas
"puntocom" se fueran a la mierda, y es también la repugnante
forma de vivir a costa del que no sabe, en lugar del esfuerzo
propio y del coste real del trabajo. Es también lo que se
esconde detrás de los contratos basura de obreros que se
obtienen en revendedoras de carne para que trabajen y hagan
realidad todo ese humo vendido en forma de
cutre-pogüerpoins.
Me genera asco y vergüenza tener que presentar un documento de
este estilo. Debería estar perseguido por ley y penado con
cárcel incluso, como gran TIMO que es. Y lo digo desde el
conocimiento de causa. Así que si alguna vez alguien os quiere
vender un proyecto de SEO, mandadles a tomar por culo.
Siempre he repetido aquellas palabras de Paulo Coelho en las que
hablaba sobre el miedo a escoger, porque elegir un camino implica
siempre dejar atrás otros muchos.
Hay veces en que al dejar un camino atrás sientes un
vértigo tremendo de haberte equivocado, y de pensar que lo has
dejado atrás para siempre.
De repente alguien a quien creías tu colega (tu amigo) te
cuenta que una mierda que hiciste hace 6 años te ha marcado de
por vida como con una letra escarlata, como tu propia estrella de
david en el brazo, y que por eso no confía en tí para
nada que tenga que ver con el curro.
Y entonces dolido como un perro moribundo y sin terminar de
entender por qué te duele tanto, en medio de una pataleta de
niño pequeño, le preguntas a alguien lo que cree. Y su
respuesta es demoledora. "¿De verdad es tu amigo?..."
No sé si me duele más lo primero o lo segundo. O tal vez
sea la cara de gilipollas que se te queda...
Qué vueltas da la vida, ¿pero qué haces tú
aquí?
¿Es que ya no te acuerdas? ¡Nos vimos en Berlin!
Fue una madrugada, de aquel invierno hostil,
en una mazmorra a punto de morir.
No sabes si llorabas de rabia o de dolor:
¡yo vi caer tus lágrimas entre sangre y sudor!
¡Fue solo ayer! cuando el Nazi diparó en tu sien
¡Solo ayer! el campo de concentración, sí, fue
¡Solo ayer! tortura y persecución.
¡Fue solo ayer! suplicando de rodillas su perdón...
¿Ahora quién? ¿Quién es el asesino?
¿Ahora quién? ¿Quién mata sin razón?
¿Ahora quién, utiliza la tortura?
Con algunas faltas, o mejor digamos que con algun@s a los que
eché de menos y de los que eché de menos felicitaciones,
al final ni tan mal salió. Borracho como una cuba, mi cuerpito
de madera hoy me pide cuentas y hace bueno aquello que cantaba Fito
de que "Cada vez me pesan más los huesos"...
30 años no son nada, dice el tango (¿o eran 20? bah, que
más da) y lo cierto es que no noto nada distinto de ayer y
nada ha cambiado. Siempre he dicho que los años van por dentro
y por eso me la pela cumplir (cada vez más alucino con la
cantidad de gente a la que le da urticaria hacerlo), pero aunque ya
haya superado la barrera psicológica de cuando los
adolescentes empiezan a llamarte "señor", yo sigo sintiendo no
más de 25 en mi cabeza.
Lo más curioso y lo más innovador de este año es la
parida del facebook. De repente te felicita gente con la que apenas
has hablado 2 veces, como si fueran tus colegas de toda la vida.
Gente a la que crees que les importas un peo de repente son tus
mejores amigüitos. Y toda la gente, así en general, se
convierte en ultravaga y manda mensajitos por feisbuc porque
feisbuc les dice que hoy es mi cumpleaños. Curioso.
Creo que para el año que viene haré el experimento del
psicópata de Carlos, que consiste en poner fechas diferentes
de cumpleaños en el feisbuc, el escaip, y todas esas chorradas
que avisan a la gente, para ver quién te felicita porque te
conoce, y quién porque se lo dice un puto programa.
Anyway, gracias a todos los que estuvisteis ayer, y también a
los que estando lejos se acordaron.
"Lo que está claro para mí, a día de hoy, es que lo
que la psicología occidental considera un individuo sano y
entero no es sino un sujeto psicótico viviendo un lamentable
sueño egótico, un delirio de poder del que más le
vale despertar pronto.
Seguimos estando perdidos, caminando sin rumbo sobre la superficie
de un pedazo de roca que orbita alrededor de una estrella menor en
el brazo de una galaxia común que flota en una oscura
inmensidad que nuestra mente siquiera puede concebir.
Cuando nos encontramos por la calle deberíamos abrazarnos y
felicitarnos por el milagro de existir, por seguir con vida un
día más, y a lo más a que acertamos es a mirarnos
con desprecio.
Poco antes de las olimpiadas de Beijing se puso de moda la
crítica contra China y contra todo lo que rodeaba las
olimpiadas. Las imágenes de los Aros Olímpicos hechas con
esposas eran un reclamo más, así como la teoría del
logo olímpico con un fusilamiento en paredón.
Durante meses, expertos mundiales en criticar por deporte (esos
sí merecen una medalla) se han dedicado a protestar por la
libertad de un pueblo, el Tibetano, del que muchos desconocen toda
su historia, e incluso algunos no saben ni colocarlo en un mapa.
Listillos y modernillos se han convertido en defensores de la
justicia suprema amparados en su conocimiento de la causa brindado
por las noticias de Tele5, CNN, y la película de "7 años
en el Tíbet".
Bajo esa marea de críticas nació un eslógan de lo
más inteligente: "Yo no soy cómplice". Un pretendido
boicot a las olimpiadas y a toda China en general.
Pues bien, yo hoy quiero manifestar que yo, al contrario que todos
esos listillos sabelotodo, sí soy cómplice. Y a mucha
honra.
Sí soy cómplice de un evento que ha conseguido abrir al
mundo uno de los países más herméticos.
Sí soy cómplice de que la gente sienta interés real
y ganas de conocer aquello que sólo conocen de
oídas.
Sí soy cómplice de dar la oportunidad a más de 1.500
millones de personas de mejorar sus vidas, de sentirse útiles
y partícipes de una sociedad, de despertar de un letargo de
olvido y convertirse en protagonistas de un evento mundial.
Sí soy cómplice de viajar aquí y conocer de primera
mano aquello que nos venden en los noticiarios.
Sí soy cómplice de querer conocer en lugar de criticar
con lo que otros nos cuentan.
Sí soy cómplice, también, a mi pesar, de tolerar que
otros países promuevan el boicot indiscriminado por razones de
oportunismo político.
Soy cómplice además de no manifestarme contra países
que, como EEUU, tienen la desfachatez de venir a China pidiendo
respeto a los derechos humanos, cuando en sus casas son aún
peores.
Sí soy cómplice, en definitiva, de vivir esa gran
realidad que reza que el racismo es una enfermedad que se cura
viajando.